martes, 15 de septiembre de 2009

TEXTO EXPOSITIVO

La vaca

Mi jefe conoce las noticias más inverosímiles y ridículas del mundo, no sé de dónde las saca. ¿Cómo pretende que yo, un periodista serio que estudió en la universidad más costosa del país, pueda escribir una crónica sobre una vaca que robaron en una moto repartidora de papas fritas? Eso es insólito. ¿Dónde va a quedar mi reputación cuando los críticos sepan que lo primero que escribí fue sobre una vaca en una moto? Además, ¿qué se puede decir de una vaca?

Vaca: hembra adulta del toro, de la especie Bos taurus, que desciende de la llamada Bos primi­genius. Antes de llegar al estado adulto, es ternera, becerra y novilla. Tiene gran importancia para el hombre, que obtiene de ella carne, leche, cuero, cola y otros productos comerciales. Registros antiguos indican que se empleaba como animal de tiro, se ofrecía en sacrificio y como elemento de diversión.

Ahora yo me pregunto: ¿cómo se puede divertir uno con una vaca? ¿Escribiendo sobre el robo de un ejemplar, Jersey, en una moto repartidora de papas fritas?

Jersey: raza más pequeña de bóvidos, peso máximo: 450 kg, puede variar de gris claro a oscuro, su leche es la que contiene un mayor porcentaje de grasa (5%).

¿Qué carajos puedo escribir con esto?

Mejor voy al café, bebo algo, y hago tiempo mientras se me ocurre algo bueno.

—¿Julián? ¿Hace cuánto no nos vemos?

¡No!, el estudiante perfecto de la universidad.

—¡Camilo!, ¿cómo le ha ido?
—Bien, el periódico quiere que vaya a cubrir los conflictos en Irak. ¿Usted qué?
—Bien... enredado con un artículo, usted sabe, esas historias interesantísimas, que uno no sabe cómo manejar.
—Cuénteme, de pronto yo le puedo ayudar en algo.

¿Contar o no contar? Sudo, siento un retorcijón en el estómago. ¡Qué bueno que no soy una vaca, si no sentiría dolor en los cuatro estómagos!

Le cuento, su burla es inevitable:
—¡Qué buena vaina, Julián! ¡Usted tiene la historia! Termínela diciendo que la vaca se comió las papas que repartían en la moto.

Su risa es estridente.

Se pone de pie y antes de salir del café se detiene en la puerta y grita: “¡Suerte!”.

¡Qué dolor en mi estómago! ¿Será ahí donde uno tiene el orgullo?

Viajo a conocer al autor del robo: Un personaje. La historia de la vaca robada termina siendo la historia de Miguel Milagros. Su vida es heroica, necesitaba leche para una fundación de niños desplazados por la guerra. Esas cosas venden y enternecen. Consigo que salga de la cárcel. La fundación recibe ayuda del Estado y mi crónica es un éxito, es publicada en todas las revistas y periódicos del país.

Irónicamente la releo al lado de un obituario: “El reconocido periodista Camilo Cifuentes falleció la semana pasada, víctima de un involuntario ataque estadounidense a un hotel en Bagdad. Sus familiares, amigos y conocidos ofrecerán una misa en...”.

Recuerdo que las vacas sólo pueden subir, pero no bajar escaleras... me parece divertido.

Canal empleado: Texto escrito

Registro usado: Texto informal

Tema: Literario

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